lunes, 19 de abril de 2010

Animales mexicanos de la selva húmeda en peligro de extinción

Las selvas húmedas son consideradas como uno de los ecosistemas más ricos en diversidad de especies. Se calcula que en ellas habita más de la mitad de la flora y fauna terrestres registradas hasta el momento. En México, la selva húmeda se conoce también como selva alta o selva tropical húmeda. Forma parte de la región tropical y se encuentra principalmente en las zonas más calientes y húmedas del país, donde la temperatura oscila entre los 20 y 26°C y llueve abundantemente. A diferencia de la selva tropical seca, que pierde sus hojas en la época de sequía, la vegetación en la selva tropical húmeda siempre está verde.

En nuestro país podemos encontrar selva húmeda principalmente en la península de Yucatán, en la costa del Golfo de México y en una parte de la sierra chiapaneca, así como en Tabasco y Campeche, estados que se caracterizan por ser las zonas más húmedas no sólo de nuestro país sino de todo el mundo.1

Lamentablemente, este ecosistema está desapareciendo. En la actualidad sólo contamos con 10% de la extensión original de la selva tropical húmeda en todo el mundo. Entre las principales causas que amenazan las selvas tropicales húmedas se encuentran:

• La destrucción debido a la agricultura y la ganadería,

• la tala de árboles y

• los incendios.

Como consecuencia natural de este deterioro, muchas especies de animales que habitan la selva húmeda se encuentran en alguna de las categorías de riesgo que contempla la Norma Oficial nom 059-semarnat-2001.2 A continuación, presentamos las características de nueve de estas especies que habitan en territorio mexicano.

Algunas especies de animales de la selva húmeda que se encuentran

dentro de la Norma Oficial (nom 059 semarnat 2001)

Especies de aves
Especies de mamíferos
Especies de reptiles

Zopilote rey

Sarcoramphus papa

Mono araña

Ateles geoffroyi

Boa

Boa constrictor

Águila harpía

Harpia harpyja

Tlacuachillo dorado

Caluromys derbianus

Huizache

Anelytropsis papillosus

Tucán piquiverde

Ramphastos sulfuratus

Nutria de río

Lontra longicaudis

Jequillo collarejo

Sphaerodactylus glausus

EL ZOPILOTE REY

El zopilote rey se encuentra entre las especies "carroñeras", es decir, se alimenta exclusivamente de materia orgánica
descompuesta, por lo que cumple muy importante labor de limpieza del medio ambiente. Su tarea, incomprendida y despreciada por los hombres, ayuda a evitar que se desaten epidemias, plagas y demás males que podrían propiciar los cadáveres de animales en descomposición.

Como "limpiadores" de la selva, los zopilotes rápidamente eliminan la carroña antes de que pueda estimular el desarrollo de enfermedades. Esta ave juega un papel importante en la cadena trófica al iniciar el consumo del animal muerto y facilitar el acceso para que otros animales puedan alimentarse de estos restos orgánicos. De acuerdo con la Biol. Marta Abúndez de González, representante de Pronatura, los zopilotes son aves "indicadoras de medio ambiente". Es decir, su presencia es signo de equilibrio ecológico y su ausencia indica problemas de tipo ambiental.

Es muy poco lo que sabe del zopilote rey, pues no hay en México muchos especialistas dedicados al estudio de este raro animal y menos quienes se encarguen de elaborar un censo para conocer su población actual. Unicamente se sabe que es otra especie en peligro de extinción. En Yucatán hace tiempo que desapareció. Quizá exista todavía en los recuerdos de personas de cierta edad la difusa imagen de "zopilotes blancos y negros dándose un festín con el cuerpo de algún animal muerto". Asimismo, estas aves de tan mala reputación protagonizan muchas leyendas, en las que se habla de la variación de su color, o se compara su forma de vida con la de algunas personas.


ÁGUILA ARPIA

Esta es el águila más grande y poderosa del mundo, la envergadura de sus alas (la distancia de punta a punta de las alas extendidas) alcanza 2 m. y su cuerpo 1 m. de longitud. Se le reconoce fácilmente por su gran tamaño, por la presencia de una cresta de plumas largas negras sobre la cabeza y por el color de su plumaje, que en la cabeza es gris, mientras que en el vientre y pecho es blanco; una banda negra separa la cabeza del pecho, mientras que las alas presentan color negro. Su pico es fuerte y ganchudo y sus garras extremadamente poderosas, con uñas tan largas como los dedos de un hombre.

Aunque el águila harpía no tiene un plumaje con colores vistosos, como si lo tiene el guacamayo, ella es poseedora de una "exuberante" belleza que la hace única, su mirada de temple y su vuelo majestuoso son cautivadores.

Es conocida en algunos países como el "gran tiburón blanco" del reino de las aves, ya que es carnívora, generalmente se alimenta de animales arbóreos como aves, mamíferos pequeños y medianos, especialmente de osos hormigueros, perezas, guacamayos, monos araña, monos aullador, araguatos y también puede atrapar en tierra animales como conejos y corzos.

El adulto tiene una cresta negra que puede levantar a voluntad. Las hembras son más grandes que los ejemplares machos. Un adulto llega a medir más de 1 metro, y su peso varía entre los 5 y 8 kilogramos.

Sus garras miden 7 centímetros de largo aproximadamente, su aguda visión y audición y su pico fuerte, la convierten en un depredador excelente que alcanza velocidades de vuelo de hasta 200 km/hora y tiene las patas muy poderosas.

Es diurna, casi siempre solitaria, y forma pareja sólo durante el período de reproducción. Instala sus enormes nidos de ramas en las copas de los grandes árboles que emergen sobre el techo de la selva, preferentemente sobre zonas quebradas o accidentadas. El macho proporciona alimento a la hembra durante la incubación y ambos ayudan al polluelo en la alimentación.

Las águilas harpías se reproducen en promedio una vez cada dos años y ponen uno o dos huevos blancos, que se rompen en más o menos 52 días pero la mayoría de las veces sólo sobrevive uno.

La cría crece lentamente y depende de sus padres al menos durante el primer año de su vida.

Luego que estas aves ponen sus huevos tienen que esperar hasta 3 años para intentar nuevamente la reproducción. Esta baja tasa de reproducción es un elemento que incide en la recuperación de la población perteneciente a esta especie.

TUCAN PIQUIVERDE


En todo el mundo se tienen registradas unas 41 especies de tucanes, tres de las cuales habitan en México: el tucancillo verde (Aulacorhynchus prasinus), el tucancillo collarejo (Pteroglossus torquatus) y el tucán piquiverde (Ramphastos sulfuratus). Tucán piquiverde, el también llamado “tucán rey” o, por su nombre científico, Ramphastos sulfuratus, es una de las tres únicas especies de tucanes que habitan en territorio mexicano. El piquiverde es el tucán más grande de los tres. Mide hasta 52 cm de longitud y puede pesar unos 400 gr.

En algunos lugares de las selvas tropicales húmedas mexicanas, como son los estados de Oaxaca, Puebla y Veracruz, es posible observar a parvadas de hasta doce tucanes piquiverdes. Éstos se pueden identificar fácilmente en vuelo por su plumaje negro y su enorme pico de colores verde, azul, rojo y anaranjado. Algunos zoológicos locales poseen ejemplares de esta especie para su estudio y exhibición.

Además del plumaje negro del cuerpo, los piquiverdes tienen plumas blancas en la barbilla, algunas otras amarillas en el pecho y las mejillas, y plumas color escarlata en su cola. Sus patas se cubren de escamas azules y sus alas, anchas y cortas, le permiten volar entre los árboles. Su pico en forma de canoa invertida es fuerte debido a que está reforzado con materia ósea. A primera vista se puede creer que pesa mucho, pero en realidad es muy ligero porque además de ser hueco está hecho de queratina, que es una sustancia muy liviana. Con este gran pico los tucanes se alimentan de frutas, insectos, arañas, termitas, huevos, aves pequeñas, roedores y lagartijas.

Los machos y las hembras son muy parecidos, presentan el mismo plumaje y tamaño de pico, pero el macho generalmente es más grande que la hembra. Son aves monógamas que anidan en cavidades naturales de árboles o cavidades hechas por pájaros carpinteros. La hembra pone de dos a cuatro huevos de color blanco y al año puede tener hasta tres nidadas. Ambos padres participan incubando los huevos hasta por 20 días; los polluelos permanecen en el nido hasta por nueve semanas, que es el tiempo que les toma desarrollar su pico por completo.



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